La medida busca proteger la economía de las familias salvadoreñas ante la fluctuación internacional de los hidrocarburos y mantener estables los precios del gas licuado de petróleo.
Las autoridades reportan más de 1,218 días sin homicidios durante el actual gobierno y la captura de más de 92,300 personas vinculadas a estructuras criminales durante la vigencia de la medida.